Abre los ojos y fíjate muy bien, ya no hago drama ni caigo ante tus píes.
Ya lo vez, yo ya te olvidé. Abre los ojos y mira alrededor, ya no persigo el
hechizo de tú voz, se acabó todo con tú adiós. Sigue saliendo con el maniquí,
con quien te sueles divertir; vamos a ver si aún puedes reír cuando
despiertes ya sin mí. Me vas a extrañar, vas a estar muy mal cuando la
soledad infecte todo tú interior. Me vas a recordar, será muy tarde ya cuando
la obscuridad se adueñe de tú corazón. Abre los ojos y acércate algo más,
para que veas que no hay más lágrimas; ya lo vez, todo es temporal.
Abre los ojos y acepta de una vez, por mas que intentes jamás vas
a entender cuanto fue lo que yo te amé.